TEORÍAS DE RASGOS
Un rasgo es una forma específica de comportamiento; así, podemos describir una persona como mentirosa, deshonesta o valiente. Un rasgo implica una disposición estable a comportarse de manera parecida en varias circunstancias. Para los teóricos de los rasgos de personalidad, estos nos permiten hacer predicciones sobre nuestra conducta y la de los otros.
Un conjunto de rasgos estables da lugar a un tipo. Pero tipo no significa individuo, como cuando decimos «este tipo es tonto», sino que hace referencia a un conjunto de individuos con rasgos comunes. Con todo, los tipos no existen en realidad, sólo son modelos de comportamiento. A pesar de que cada persona se puede incluir dentro de un tipo, nunca coincide plenamente.
La primera tipología conocida fue elaborada por Hipócrates (460-357 a.c.), en la Antigüedad. Considerado el padre de la Medicina, defendió que las enfermedades no eran causadas por maldición divina, sino por un defecto cerebral. Estableció que un desequilibrio de los humores (fluidos corporales) era la causa del estado del cerebro. Los humores eran la sangre, la bilis amarilla, la flema y la bilis negra. Un predominio de la sangre producía un temperamento sanguíneo (alegre y esperanzado); el exceso de bilis amarilla llevaba a un comportamiento irascible y colérico; el aumento de las flemas causaba la apatía y la pereza del flemático, y un exceso de bilis negra era el origen del comportamiento melancólico.
Todas las teorías de la personalidad que hemos examinado enfatizan la importancia de
las experiencias de la niñez temprana en el desarrollo de la personalidad. Otros teóricos de la personalidad adoptan un enfoque diferente. Se concentran en el presente,
describiendo las maneras en que difieren entre sí las personalidades adultas ya desarrolladas. Esos teóricos de los rasgos, cómo se les conoce, afirman que las personas difieren de
acuerdo al grado en que poseen ciertos rasgos de personalidad, como la dependencia, ansiedad, agresividad y sociabilidad (Herrera, 2008) .

¿Que es la personalidad?
La personalidad es una de las categorías más polémicas y complejas de la psicología. Ahora examinaremos cómo nos distinguimos de los demás y cómo cada cual tiene una personalidad propia y peculiar. Empezaremos analizando la etimología del término personalidad, para diferenciarlo del temperamento y del carácter, puesto que a menudo se ha pensado que son sinónimos. Después explicaremos varias teorías sobre la personalidad. De entre las teorías más relevantes hay algunas clásicas, como el psicoanálisis de Freud, en la que lo más importante es el inconsciente del individuo; las tipologías de Cattell y Eysenck, que subrayan la importancia de los rasgos de personalidad y crearon los test para medirlos; y la teoría humanística de Rogers, que destaca el potencial de crecimiento humano. También veremos otro modelo teórico con una influencia notable hoy en día: la perspectiva cognitiva o del aprendizaje social de Rotter y Bandura.
Los rasgos de la personalidad son:
- Responsabilidad. Controla los impulsos y deseos inmediatos, es decir, nuestro temperamento. Llevado al extremo conduce a la obsesión (trastorno obsesivo – compulsivo).
- Sociabilidad. Amigabilidad. Es el gusto por estar con otras personas y abrirse a ellas (expresar los sentimientos): personas extrovertidas o introvertidas. Como rasgo extremo, tenemos el autismo, debido a la incapacidad de sociabilidad.
- Amabilidad. Sensibilidad. Capacidad para cooperar, empatizar y apoyar a los demás.
- Apertura. Creatividad, imaginación, flexibilidad y capacidad de adaptación.
- Neuroticismo. Estabilidad emocional, capacidad de responder a los estímulos de manera proporcionada. La respuesta desproporcionada es característica de los hipocondríacos.
- Algunos autores añaden un sexto rasgo, la honestidad.
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